Artículo • Riesgo de enfermedad
Encontraste hojas amarillas. ¿Y ahora qué?
La primera prioridad es medir la propagación y ordenar las zonas, y después diagnosticar en el terreno.
Las hojas amarillas son una señal, no un diagnóstico. La primera pregunta útil es hasta dónde llegó el patrón y qué zona merece la primera caminata.
Revisar la distribución antes de nombrar la causa
Una mancha puede reflejar un desajuste de riego, estrés nutricional o presión de enfermedad. Una sola hilera rara vez da suficiente contexto. Compara el patrón en toda la parcela y busca zonas vecinas que cambiaron al mismo tiempo.
Ordenar la ruta
Empieza por la zona que combina el cambio más claro con la consecuencia operativa más fuerte. Registra si la señal está aislada, repetida o avanzando.
Verificar antes de intervenir
La evidencia de campo decide el siguiente paso: cubierta, riego, manejo reciente y hileras vecinas. La secuencia es simple: hacer triage, verificar y actuar.